El mercado de las piscinas en España no cesa de desarrollarse. En 10 años, el parque español se ha multiplicado por dos y actualmente, el territorio nacional cuenta con casi 800.000 piscinas y lo más llamativo es que cada año mueren en España entre 100 y 150 niños por ahogamientos en medios acuáticos.
Los ahogamientos constituyen la segunda causa de muerte por lesiones en niños de la Unión Europea, siendo las piscinas uno de los escenarios en los que se produce un mayor número de accidentes en niños, sobre todo para los menores de 5 años: es un accidente silencioso, que no se percibe hasta que es demasiado tarde.
Al contrario de lo que sucede en España, en el resto de paÃses europeos están reguladas todas las medidas de prevención de accidentes y ahogamientos en las piscinas. Según la Asociación Española de PediatrÃa AEP “Si se ponen vayas de 1,20 metros y un buen cierre, se puede evitar un gran número de accidentes. También conviene enseñar a los niños a nadar, aunque esta medida no exime de la necesidad de vigilar al niño adecuadamente“.Francia es el precursor de la seguridad de las piscinas privadas en Europa y un ejemplo a seguir dados los resultados obtenidos traducidos en el descenso de más de un 50% los fallecimientos por causas de accidentes en piscinas. Hasta la entrada en vigor en su totalidad de la ley en enero de 2006, se producÃan en Francia mas de 200 ahogamientos mensuales en las épocas de verano de los que más de 90 eran desgraciadamente mortales.
El 20% de estos accidentes sucedieron en piscinas públicas y privadas, siendo la mayorÃa en niños menores de 6 años.
En mayo de 2001, Jean-Pierre Raffarin, entonces Senador, presenta una proposición de ley para remediar los accidentes en las piscinas privadas, de los que los niños son, demasiado a menudo, las vÃctimas. La promulgación de la ley francesa “Seguridad en piscinas†Nº 2003-9 del 3 de enero de 2003 y que entró en vigor el 1 enero de 2004, fija como objetivo de salud pública la reducción de los accidentes domésticos vinculados al uso de la piscina por los niños. La Ley ofreció un periodo de 2 años (hasta el 1 enero de 2006) para establecer uno de los cuatro sistemas de seguridad que obliga la ley a las piscinas que antes de la entrada en vigor de la ley estaban en funcionamiento. Por tanto en enero de 2006 entre en vigor la Ley Francesa sobre “Seguridad en Piscinas†para todas las piscinas tanto las construidas con anterioridad como de nueva construcción y obliga a toda piscina privada o publica, de uso individual o colectivo a estar equipada con un dispositivo de seguridad normalizado. La reglamentación actual francesa, obliga a proteger las piscinas de alguna de estas cuatro maneras: 1/ Con una alarma homologada (normativa NF P 90 307) dentro de la piscina; que suena cuando detecta movimiento en el agua. Las alarmas para piscinas se instalan normalmente sobre la solerÃa, de modo que sobresalen por encima del borde de la piscina. Funcionan al detectar movimiento en la piscina, caÃda de un objeto, etc
2/ Con una alarma perimetral homologada (normativa NF P 90 307); que suena cuando detecta movimiento por medio de una barrera de infrarrojos que rodea la piscina. Las alarmas perimetrales para piscinas suelen comprender cuatro postes que se instalan en el borde exterior de la zona enlosada que rodea la piscina. Los rayos infrarrojos emitidos entre los postes forman una barrera invisible. Si un niño cruza la barrera, suena la alarma. Cuestan entre 700 € y 4.000 €. Respecto a los sistemas de alarmas, la norma francesa NF P 90-307, permite los de detección perimetral y los de inmersión.
Cada uno de ellos tiene especificaciones propias, pero las comunes son:
El sistema de alarma debe contar con una sirena integrada o comunicada por fibra.
Una de las sirenas, como mÃnimo, debe de estar conectada por cable al sistema. Se debe reactivar automáticamente después de la desactivación del baño. Debe de mantenerse encendido todo el dÃa, incluso con condiciones atmosféricas adversas. Debe cumplir la normativa de baja tensión. El niño no puede acceder a los comandos que enciendan-apaguen el sistema de alarma. Debe disponer de una autonomÃa de alimentación en vigilancia, que dependerá del sistema de baterÃa empleado: un año si esta alimentado por baterÃa, o 20 dÃas si es baterÃa fotovoltaica y, o 6 horas si son baterÃas recargables. Debe señalizar que la baterÃa se acaba y cuando es necesario cargarla o cambiarla. Las ondas emitidas no deben ser tan fuertes que puedan generar interferencias, y debe estar protegido de perturbaciones generadas por el entorno. 3/ Con una lona para cubrir piscinas homologada (normativa NF P 90 309 y NF P 90 308); que, una vez colocada, soporta el peso de un adulto y evita que se hunda. De manera alternativa se puede instalar, una estructura rÃgida y elevada sobre la piscina que evita el acceso, llamada cubierta. Existen dos maneras para cubrir las piscinas permitidas por la ley Francesa. La primera es con una cubierta homologada que descansa sobre la superficie del agua y que está certificada para soportar el peso de un adulto. Esta puede ser manual o eléctrica. Los precios dependen del tamaño de la piscina, pero empiezan más o menos en 3.000 € para cubiertas manuales en piscinas pequeñas, hasta más de 10.000 € para las eléctricas instaladas en piscinas más grandes. La segunda opción es cubrirla con una estructura elevada de seguridad llamada cubierta. Es algo parecido a instalar un techo tipo invernadero sobre la piscina. Se puede nadar debajo de la cubierta o retirarla para los baños a la intemperie. Los precios para estas cubiertas empiezan alrededor de 6.000 € para una piscina pequeña, solaris europa siempre a la vanguardia con sus innovaciones técnicas, ofrece una optima relación calidad precio. 4/ Con un sistema homologado de vallas (normativa NF P 90 306), instalado alrededor de la piscina, para evitar cualquier acceso no supervisado a la zona de piscina. Las vallas tienen que formar una barrera de protección rÃgida o elástica de una altura de 1,10 m. provista de una puerta de cierre automático. El objeto de dichos dispositivos en todos sus casos es prevenir los riesgos de ahogamiento, unos son de carácter más preventivo y otros son sistemas de alarma ante un accidente. Están pues contenidas en esta ley, las piscinas privadas al aire libre, las piscinas de residencias, urbanizaciones, colegios, hoteles, campings, centros deportivos y clubes de vacaciones asà como hospedajes rurales. Como normas complementarias esta Ley recomienda lo siguiente: recomendaciones para una piscina más segura:
Asignar un adulto a cada niño, tener flotadores adaptados a la edad del niño/a, tener al lado de la piscina una vara larga, una boya y un teléfono para solicitar socorro. Después del baño la piscina debe quedar libre de objetos y juguetes y convenientemente cerrada y con todos los sistemas de seguridad conectados. Aprender a nadar desde los cuatro años. Formarse en primeros auxilios mantener los productos de tratamiento del agua fuera del alcance de los niños.
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